Durante
el año 1992 José Martín Roldán en sus continuos
paseos y observaciones del campo de Móstoles descubrió
restos de animales ya extintos de hace unos 15 millones de años
que vivieron en lo que hoy es Móstoles. La configuración
de la orografía no era en aquella época la misma. Aunque
si parece que la zona de humedales correspondía bastante con
lo que es el arroyo del Soto, donde abundan los restos. Pero la continuidad
de los yacimientos en ambas orillas del cauce no coincide con la existencia
de dicho arroyo donde pudieron existir grandes lagunas, que hacían
concurrir en ellas a la fauna de aquella época.
Los restos se encuentran también aunque en menor abundancia en
la colina de San Martín (Parque Coimbra) y aunque se puede suponer
su existencia en algún punto más, por ahora no hay confirmación
cierta.
Los restos encontrados superficialmente, bien por haberlos puesto al
descubierto las labores del campo o la erosión, fueron entregados
a D. Jorge Morales Romero, Paleontólogo del C.S.I.C.
Últimamente con la puesta en marcha del Museo de Móstoles
dos restos de molares de Mastodonte fueron entregados a dicho Centro.
José
Martín Roldán