ONDAS HERTZIANAS

ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS

Experimento de Heinrich Rudolf Hertz

Heinrich Rudolf Hertz (1875-94), fue el afortunado que tuvo éxito en el empeño de descubrir la trasmisión a distancia de las odas electromagnéticas con su resonador eléctrico o revelador de ondas herzianas, descubrió la trasmisión, emisión o circulación de las ondas electromagnéticas que llevan su nombre, ondas hertzianas.
Un carrete de Ruhmkorff produce una chispa oscilante, oscilación que se refuerza por la capacidad del propio circuito en el cual los máximos y mínimos están relacionados con el salto de la chispa, la capacidad se puede incrementar con las botellas de leyden. Si en las proximidades del carrete de Ruhmkorff (oscilador), cuando esta en funcionamiento, y produciendo descargas voltaicas, colocamos un aro de cobre, discontinuo, o sea, el resonador de la foto de arriba, cuyos extremos podemos regular en aproximación, saltrá un pequeño arco voltaico en los extremos. Siempre sujetando el aro con un mango aislante. Esta fue la experimentación de Heinrich Rudolf Hertz.
Con este experimento se confirmó que las ondas electromagnéticas, enunciadas por Maxwell, existen y se transmiten a distancia.

COHESOR DE BRANLY

Édouard Branly

Un avance en la detección de las Ondas Electromagnéticas Hertzianas, se efectuó con el empleo del COHESOR de Édouard Branly (1844-1940), consistente en un tuvo de vidrio conteniendo limaduras metálicas, que se convierten en buenas conductoras de la electricidad cuando son recorridas por las ondas electromagnéticas, este detector, más eficiente de ondas hertzianas, supuso un gran impulso para la utilización del electromagnetismo con fines prácticos.
Hemos efectuado un experimento que confirma este hecho, con un tubo de cristal conteniendo brillantina de carnavales, colocado en serie este tubo con la fuente de alimentación de un miliamperímetro, si la brillantina fuese conductora el miliamperímetro se movería, pero por ser la brillantina aislante, el circuito esta cortado y no se detecta el paso de corriente, pues el miliamperímetro no se mueve.

Ahora bien, si en la proximidad de este tubo Branly, hacemos saltar un arco voltaico, las partículas de purpurina se orientan, se vuelven conductoras y el miliamperímetro inmediatamente se mueve, por haberse establecido continuidad en el circuito. Sencillo pero interesante vídeo y experimento. Arriba dos vídeos del canal de YouTube, no te los pierdas. A la izquierda el cohesor de Branly interpretación de José Martín Roldán.

Cuando Guillermo Marconi 1899 establece la primera comunicación por radio entre Inglaterra y Francia por el Canal de la Mancha, sus primeras palabras fueron de agradecimiento para Eduardo Branly

TELEGRAFÍA SIN HILOS

Guillermo Marconi

Con los antecedentes que hemos visto, Guillermo Marconi (1874-1937), hacía 1895 consiguió transmitir y recibir mensajes a distancia, “telegrafía sin hilos”.
Su experimento consistió en emitir por medio del carrete de Ruhmkorff en serie con un pulsador, “transmisor”, y recibir las señales en un “receptor” constituido por una antena y un cohesor de Branly. Cada vez que el cohesor recibe la señal (onda) se hace conductor, cerrando un circuito que pone en marcha un martillito, accionado por un electroimán, que con un golpe deshace la cohesión, y se repite el proceso mientras se sigan recibiendo ondas electromagnéticas.
Esta transmisión sirvió para enviar mensajes por medio de pulsaciones largas y cortas, alfabeto Morse.