Basándose
en Joseph Henry, que en 1831 había creado un artilugio oscilante movido
por electroimanes y tambien influenciado por el diseño de la máquina
de vapor, Pablo Gustavo Froment (1815-1865), construye un MOTOR ELÉCTRICO
LINEAL, que fue desplazado inmediatamente por los motores rotativos, quedando
convertido inmediatamente en mera curiosidad, al igual que ha pasado con
otros muchos descubrimientos.
En este invento suyo un sistema de electroimanes impulsan alternativamente
a sus núcleos móviles, produciendo un movimiento lineal,
que un cigüeñal y un volante de inercia transforman en rotativo.
Precisamente una de las mayores ventajas de los motores eléctricos,
sobre los de vapor fue su manifestación en forma de energía
rotativa, sin mecanismos intermedios, por ello, la idea de Froment, no
pudo prosperar. |
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El funcionamiento de los motores es consecuencia de la reversibilidad
de los generadores. El cuerpo llamado "inducido", se pone en
movimiento, respondiendo al campo magnético de otro cuerpo, llamado
"inductor", también puede ser al contrario, que el inductor
sea el que se mueve.
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Con
fines experimentales podemos obtener un pequeño MOTOR DIDÁCTICO
eléctrico, construyéndonos, una bobina al aire, cuyos extremos
pelados por la mitad y longitudinalmente, nos sirven de colector y de
eje, eje por donde una vez colocado en dos soportes conductores, se le
introduce la corriente de una pila, y todo ello bajo la acción
del campo magnético de un imán; tal y como se ve en la figura. |